"Su alma había alcanzado esa región en la que
moran las vastas huestes de los muertos.
Era consciente de ello pero incapaz de
aprehender sus aviesas y vacilantes existencias."
"Mejor pasar temerariamente a ese otro mundo, en plena gloria de alguna pasión, que decaer y ajarse funestamente con la edad."
Y la caída, no abiertamente trágica ni necesitada de serlo, sino común, se convierte en la más trágica de todas por su simpleza, es la experiencia sensible del desencanto o el vértigo. El vértigo de aquello que no necesita un fin ordenado ni explícito para no haber dado conclusión a algo pero tampoco haberlo hecho efectivo. Un paseo por el campo, una aventura, una búsqueda cuando se concluye que lo que se quiere está afuera.
[Afuera insatisfactorio.]
Los finales existen perpetuos en los fondos de toda pequeña historia durante el día de todos los días.
"Él buscaría en su mente palabras que le sirvieran de consuelo, y las que encontrase resultarían inútiles y romas. Sí, sí: eso ocurriría muy pronto."
[Adentro. Insatisfactorio.]
Perpetuo devenir que trae lo inconmensurable de lo pequeño, simple y aparentemente obviable cuando en realidad, con pocos movimientos y sin conclusiones, concluye con lo insignificante de cada personaje, que es siempre, inevitablemente, soledad.
"Su alma se desvaneció lentamente al escuchar el dulce descenso de la nieve a través del universo, su dulce caída, como el descenso de la última postrimetría, sobre todos los vivos y los muertos."
"Los muertos"
Dublineses, James Joyce
Y la caída, no abiertamente trágica ni necesitada de serlo, sino común, se convierte en la más trágica de todas por su simpleza, es la experiencia sensible del desencanto o el vértigo. El vértigo de aquello que no necesita un fin ordenado ni explícito para no haber dado conclusión a algo pero tampoco haberlo hecho efectivo. Un paseo por el campo, una aventura, una búsqueda cuando se concluye que lo que se quiere está afuera.
[Afuera insatisfactorio.]
Los finales existen perpetuos en los fondos de toda pequeña historia durante el día de todos los días.
"Él buscaría en su mente palabras que le sirvieran de consuelo, y las que encontrase resultarían inútiles y romas. Sí, sí: eso ocurriría muy pronto."
[Adentro. Insatisfactorio.]
Perpetuo devenir que trae lo inconmensurable de lo pequeño, simple y aparentemente obviable cuando en realidad, con pocos movimientos y sin conclusiones, concluye con lo insignificante de cada personaje, que es siempre, inevitablemente, soledad.
"Su alma se desvaneció lentamente al escuchar el dulce descenso de la nieve a través del universo, su dulce caída, como el descenso de la última postrimetría, sobre todos los vivos y los muertos."
"Los muertos"
Dublineses, James Joyce