Sunday, October 28, 2007

Te lo dedico porque las coincidencias parecen mentira y es muy muy gracioso. En caricatura nos vemos mejor. Ademáaaaas, siguiendo con el tema del día: hablando de accidente, poesía y prosa, alejados completamente del "hallazgo" de algo universal ¿qué tan comunes pueden ser todas nuestras particularidades? (l)
Es el accidente:los otros, las perspectivas.
La focalización; la literatura como pensamiento vital.
accidente número tres>>

El accidente


"Lo que me propongo más bien es establecer una oposición entre el gusto del sacerdote ascético por la teoría, la simplicidad, la estructura, la abstracción y la esencia y el gusto del novelista por la narrativa, por el detalle, por la diversidad y el accidente."

"Deseamos relacionar nuestras obsesiones privadas, nuestras fantasías privadas de pureza, novedad y autonomía con algo mayor que nosotros mismos, algo con fuerza causal, algo oculto y subyacente que en secreto determina el curso de los asuntos humanos. "

Rorty, "Heidegger, Kundera y Dickens" en Ensayos sobre Heidegger y otros pensadores contemporáneos.

Aunque el punto final, como pausa, ha sido el punto final, a oscuridad de la ignorante estadía en su final y el indeterminado camino en adelante, las formas estampadas previas a la pausa se sienten como un gran foco de luz cálida. Agradezco con el corazón atravesado en mi garganta el sentir más propio algo de poesía o silencio, agradezco sentir algo de pasión por el accidente. Sin embargo, la confusión viene cuando algo de reflexión me impide desligar el detalle y la estructura, la simplicidad y el accidente. Creería ser capaz de comprender algo, pero la reflexión y el pasado atan un nudo más fuerte en mis zapatos y la abstracción se hace imposible en un campo abstracto. Además, pienso el accidente y la diversidad en el pasado, y veo que a veces, sólo a veces, la abstracción se hace propia de la poesía por oposición a lo tan prosaíco, que sin embargo pretende llegar al detalle y que es en últimas porque la narrativa cobarde ha buscado narraciones muy firmes, narrativas alejadas del accidente y sus posibilidades. Pero a veces no es cobarde. Tal vez el error consiste en separar prosa y poesía como algo medianamente relacionado con el accidente y el detalle, y tal vez consiste en que la prosa no siempre busca dar explicaciones, y que algunas veces la poesía carece demasiado de compromiso. Sin desvincularlas, de cualquier manera, queda algo de ignorancia frente a la estructura, ¿buscará certezas realmente? tal vez ya no, pero siempre. Y ahora admito que existe igual, cobardía frente a lo accidental, o mejor, aún más en lo literario, una pasión por las particularidades-en-común. Aún en las narraciones que se-paran al espíritu teórico de los arbustos abstractos.


Y aún así, es apasionante. Y hermoso.


el accidente número dos


{¿Y por qué estan ligados el accidente y el accidente número dos?
Por el accidente, no por accidente, sino por el accidente. Ya se verá si accidentalmente se ligan... bueno sí. Ahora que lo pienso sí. Accidentalmente están ligados en el tiempo por lo mismo, por el accidente. Porque el accidente es el mismo en todo tiempo y espacio, podría decirse que la poesía que reside en sus formas lejanas a la abstracción, se manifiestan mejor, de la manera más posiblemente conmovedora en el accidente número dos. ¿Será que sí opongo el accidente a la estructura por completo? aún sin ser fanática de la narración, y aunque esto es en definitiva prosa, este prosáico se compromete de otras maneras, más que dando paso a explicaciones a lo accidental. Es un compromiso con lo accidental, ahí está, un compromiso con la focalización, con los otros, con las miradas de otras perspectivas, con la diversidad. Podrá decirse que en definitiva, algo de poético se muestra mejor en algunas formas de dar paso, a paso, a paso en el silencio - o el ruido, para el caso no importa- que en el afán por nombrar (lo "'nombrable'").

(¡Gracias!) }

Friday, October 26, 2007

Thursday, October 25, 2007






Noise me
"amusements long gone"

(.)peer(.)
red and white
coat
fleshing on and off like blood

and the noise of it all.
Peel the less away
flesh

the words are rather...washed away.
Dress my spine


El sonido de lo inaudible, la presencia de (en) todo lo ausente. El sonido de lo inaudible, la presencia en eso que ausente. El sonido de lo inaudible, el sonido de lo que interno suena. El sonido de lo que suena cuando el paso da cada paso a su paso y a su paso da el sonido de lo que suena pero ya no es lo mismo. Ya no es lo mismo. Ya no es lo mismo. Ya no es lo mismo. Ya no es lo mismo.

La repetición, odio decirla, odio nombrarla. Pero quiero comérmela o expulsarla. Mejor comerla, masticarla, repetirla hasta repetirla hasta repetirla para que no sea ya la palabra más y, luego pero pero pero pero pero pero pero pero pero pero pero peeeeeeeero que pueda caer. Escucharse. Pero, caer también es, el paso, el paso y la coherencia. Debe caer pero no caer en la coherencia nominal. Aghhhhh. Qué asco. Y qué asco porque suena como no debe sonar.


La repetición, de los sonidos, de lo inaudible, de lo audible, se vuelve audible, como el or, del or, or, or, or. Or del cuervor. Que en español no funciona. Y entre silencios existe algo que no se escucha pero se escucha tan fuerte en el latido. Pero eso no es el sonido de lo inaudible, el sonido de lo inaudible es algo más serio, más nombrable. Menos, también. Nominar. Nominar, nominar. Nominar reflexiona pero no escuchando sino sobre lo que se escucha. No se quiere. Quiere quiere quiero caer caer caer caer tomar tomar y coser sin coser. Todo pierde sentido, o lo gana, necesita repetirse para cobrarlo, pero pero pero pero pero pero, pasa y sólo pasa porque me hacen falta palabras o porque se acaban o porque realmente lo que digo no lo quiero decir. Y ahora menos. La relfexión. Qué asco. Porque de otra forma es que suena, porque me suena como no se escucha cuando se entrega sin entrega cuando se piensa cuando se escucha el sonido en reflexión de los movimientos del paso, a paso, a paso, un paso, otro paso -un paso a la vez- y cuando suena suena lo que no se oye y lo que se escucha se camufla en lo que parece decir de manera tan superficial, y no porque la superficie sea diferente a la verdad, porque no la hay, sino que queda en una básica comodidad: hay más superficies. Hay una más. Entonces el sonido del paso. El sonido del paso escuchado en silencio trae un paso a la vez, uno más otro, más otro, pero cada uno. Y en cuanto uno, cada uno, dice, un paso a la vez. Bello. Sin embargo, es fácil decir, un paso a la vez cuando nos satisface demasiado. No, este no es el caso. Pero pero pero, nos satisface la repetición como simple narración de lo que se supone traerá mejores formas, o no, no mejores, otras, mejores lo digo porque me gusta como suena, como instintivo suena. Y entonces, nos quedamos en la repetición, en la mera, porque hay mera y no mera. La nomera, es la nomeranomeranomera. La mera, es la comodidad satisfactoria (o no) sobre los sonidos que se han logrado captar de lo supuesto inaudible; y ya es supuesto inaudible porque lo audible que queda-(ba>supuesto) de su audible, supone ser lo que ahora ya es escuchado por nombrarse y entonces "era" inaudible pero no es todo. Aunque nunca se escucha completamente. No interesa. Sé que el ritmo se escucha más más más que punto (.). Así que lo inaudible ya será muerto, y no porque haya mutado, sino porque ha sido asesinado en la comodidad, forzado para los oídos que no soportan el silencio y el paso paso paso paso que trae cada toc, toc, o cada toc, toc que trae cada paso, paso.


¿Qué? Ya. Eso, no me digas más. Sólo es eso y te veo con un saco verde oscuro, de lana, con una V bien adelante. Temprano. Tan metódico. En la mañana, en la cocina, tomando café y en silencio. Calentando agua para otro más. Lloviendo. Llueve, y demasiado white, no tengo ninguna luz que me muestre nada. Todo muestra demasiado. Mucho blanco. Pero no se opta sino por mirar las imágenes. Y entonces decimos que hay demasiada luz. Y sólo, sólo enceguecidos. Ya no sé nada, repito y repito. Cobra sentido lo que se escucha y se ha vuelto cómodo en su tan fuerte incomodidad silenciosa, más (in)audible, que lo inaudible audible primero. No más palabras tan largas, no más frases tan largas.

Cr cr=
cr cr=
ow=
or, or, or=
cae=
cae=
pasa=

Shh.

la-musi.c.que:Anatomies.Meanwhile, back in communist Russia.

Saturday, October 13, 2007

Until we felt red

Para mi mejor amiga.

¡Qué frenética se abalanza esta ola!, ¡como si viniera en pos de algo! ¡Con qué estrépito irrumpe entre las grietas de este acantilado laberíntico! Como si algo valioso, de incalculable valor, se escondiese ahí. Y ahora retrocede, un poco más lenta, pero aún espumeante de fuerza; ¿está contrariada? ¿Ha encontrado lo que buscaba? ¿Finge estar contrariada? Pero ya se acerca otra ola, aún más omniosa y frenética que la anterior, y también su alma parece henchida de secretos y ansiosa de tesoros. Así la vida de las olas, ¡así la vida de quienes tenemos voluntad!...
F. Nietzsche, La gaya ciencia


A veces creo que me siento en frente de lo que me produce vértigo creyendo que no tengo voluntad. A veces creo que me siento en frente de lo que me produce vértigo sólo por sentir el desmayo, el mareo, la descompostura. A veces creo que me siento en frente de lo que me produce vértigo para sentir el desmayo, el mareo, la descompostura y así, poder tener algo más fuerte para cerrar los ojos. A veces creo que me siento en frente de lo que me produce vértigo para cerrar los ojos y sentir la velocidad, el arrebato, porque el vértigo mismo es un placer doloroso. A veces creo que me siento en frente de lo que me produce vértigo porque con las mismas consecuencias, en el mismo extraño placer, puede aparecer el ímpetu que genera la voluntad, porque sentir el vértigo con placer apacigua los temores y puede dar la fuerza. A veces creo que me siento en frente de lo que me produce vértigo para sentirlo, dejarme abrumar por su vapor hasta aturdirme, y así, asomarme, tener una voluntad momentánea y luego poder creer, con algunos fundamentos, que esa no cuenta, que no la tengo por haber sido una voluntad tan corta, tan imaginaria y esporádica. Se vuelca sobre sí misma porque su movimiento vertiginoso de cambio sólo trae vértigo y no cambia. Sin embargo creo que en esas circunstancias aún existe algo que no cuenta con las condiciones de ser modificado y por eso el vértigo es un placer. A veces es así, y a veces simplemente se llama cobardía. -Todo esto, aunque no sea una cadena de causas y efectos pre-existente a esta narración, la gana poco a poco desde el castigo y el peso que queda de la cobardía, o el "fracaso" propios del estatismo posterior al "desengaño" o a la ausencia de voluntad-.

Sin embargo, repito y continúo. (O continúo y repito): A veces, más bien creo que me siento en frente de lo que me produce vértigo para cerrar los ojos y sentir la velocidad, el arrebato y tener el ímpetu, por un momento sentir placer, y finalmente, sentir las náuseas que con tanta violencia puedan modificar las condiciones de lo que aún aprieta para dar un paso, por fin. O si se quiere, sentir las náuseas, violentarse, modificar y sentir placer en la caída. De cualquier manera, creo, no siempre se tiene voluntad a menos que se la nombre y los juegos del lenguaje no nos encaminen en un destino circular y repetitivo. Hoy siento que no tengo la voluntad que tanto esperaba, pero el vértigo ha cesado y se ha convertido en suelo, sin tener ninguno, de ninguna clase. Y entonces, comprendo que el vértigo no llega en forma de lo que se teme; que tengo toda la voluntad que tengo, y consecuentemente, no puedo apretarme a la náusea y la bruma y tampoco al placer o al ímpetu, porque el vértigo ha llegado y con él, la ausencia de su presencia atemorizante, su inexistente suelo que obliga su tránsito. Ya no se le puede mirar desde la orilla porque su llegada trae, de alguna manera, algo de una voluntad inesperada, la única que se necesita para tomar el tronco por sus raíces, la tacita, y navegar. Admito, sin embargo, que aún no lo hago del todo. Todavía tengo miedo, pero su tenue y dura (no logro confundirlas) aparición y la de mi única voluntad, me permite saber que lo que iba a llegar ya está aquí, para intentar llegar a-ser-a-llegar, y finalmente, por alguna vez, de tantas, y hoy, dibujar el vacío a los vacíos, cuando para zambullirme en las profundidades y las superficies, las olas exigen movimiento.


lam: until we felt red. kaki king

Wednesday, October 03, 2007









Mdeeh h-mdaah hm
de
aah-oh
hh




Shh...











dntmakeasoundshh{...}n'listn
keep your head down


pull
.that door.
.sh{hh}ut quietly.




Tuesday, October 02, 2007


Coward Martha kills her dogs

Oh Rose,
Have you passed through this night?

Is this darkness in you too?
No.

"Yo sólo me acuerdo de
una camiseta anaranjada
y de un arete."

o mejor,
"sólo"
(...)


Y ella dice desde dentro: Pero sólo me acuerdo de eso cuando estoy aquí.
Porque cuando estoy allá, por lo general, tengo miedo.Porque tengo miedo de todo. Porque de todo tengo miedo, porque siempre lo cargo. "Sólo", sí, ahora recuerdo el miedo, recuerdo el recuerdo, y recuerdo el miedo del miedo, también. De donde estoy y de donde estaba, de donde estuve y donde estaré. Pero tiene algo masquisalvable, o como diría algún otro traductor, silábicamente mascable: era un miedo de reconfiguración, necesitaba valentía. Pero así era porque tenía un miedo cierto pero atravesable por necesidad. Así es, una experiencia. La experiencia era todo menos fácil, aunque desde aquí todo parezca teatro. Tabú, fuego y dolor, cerca del nuevo fin, la selva se abrió a mis pies y por fin tuve el valor de seguir. Ahora... ahora. Al ánimo de brillar, la luz se adelantó. Ni la necesidad la llevo, ni la fuerza valerosa que era el no estar aquí. Porque estaba también el miedo de no estar aquí, de no estar allá (un allá), de si sí, de si ya, de si no, de quizás, de las nostálgicas idioteces, de algunas más bellas, de otras las melancólicas, pobladas de aquíes, en donde, sabés, ahora que ya estás acá, tampoco existe ni un sólo sólo limpio. Menos mal. A veces creo que hay menos mal. Sí. Aún requiere de valentía. Será otro tipo de experiencia (me consuelo en la incertidumbre). ¿Y qué decís? Ah, sí, por eso lo recuerdo tanto, por cobarde yo, por valiente yo, y a su camisa y una bufanda. Y los cojines, por qué no.

lam: mutualslump.djshadow
rosies.amontobin