Tuesday, October 29, 2013

Lo que me queda por resolver escribiendo son cosas de la infancia, de la vida, yo qué sé. Me pareciera que en esa búsqueda vivo esa vida escindida, a la espera de encontrar una calma, la perdida, como si una cosa excluyera a la otra, como si no supiera que ser sólo de una cosa es una idea muy ingenua. Quiero decir que, pareciera que en mi experiencia, escribir existe sólo como la búsqueda de la resolución de algo, cuando no sólo creo, sino que creo que sé bien, que escribir no es sino un ejercicio "performativo" que tal vez no cumpla nunca la promesa de resolver algo de sí, ¿pero y si sí? ¿cómo renunciar a eso? 

Si así fuera, creo que sería de las que cree que luego de resolverlo puede ahí sí empezar, como si luego de resolverse no sólo existiera todavía suficiente vida para empezar, ahora sí, con algo de claridad, sino que tuviera la posibilidad de nombrarse así. Esquemas de primer paso, segundo paso.

Un cuadrado. 

El problema consiste en esa fijación de separar y dividir y excluir y creer en pasos y escalones y progresiones, fin. 

Escribir como lo hago, de la única forma en la que sé hacerlo ahora, buscando alguna cosa para pensarme, a la luz de estas fijaciones e imaginados escalones, sería sólo una forma miserable de existir. A ratos pienso que estos niveles de evasión profundos se deben a eso, a no haber podido resolver, más que todo lo demás, esta conjetura de excluir un proceso del otro. Esta idea de que sin problemas habría sido otra, de que si me sueltan en un país extraño sería nada, nueva, toda completa, sin determinaciones, cuando sé que precisamente, por alguna de esas razones paradójicas de la vida, he terminado justamente insistiendo en esos retornos, en esas afirmaciones identitarias, en esas neurosis, en esas ideas que tantas veces son tan solo reflejos de los que quisiera librarme. 

Es algo que ya había pensado. Escribí: "Mi miedo es que un día, con esta necesidad de seguir viviendo, empiece yo una vida diferente para poder vivir con la que no fue, y mientras tanto, mientras esa llega, o vuelve, esta se termine, me la acabe, y vea entonces que al final era la misma, sólo una, la que se quedó iniciada y sin poder." 

 Siempre esperando la redención: esperando que dejáramos de tener problemas, esperando que las cosas mejoraran, esperando a salir del colegio, esperando a volver a mi casa, esperando que cuando vuelva a mi casa mi papá todavía exista, esperando a que todos estemos en un sueño, esperando que esta haya sido una larga noche de advertencia, esperando una vida que ya empezó, que asumí como una antesala desde siempre como única esperanza y que avanza no sólo en lo que aún no soy y ya no fui sino se que progresivamente se aleja de todo eso que estuve esperando, que ya nunca más va a ser, que fue mío hace tanto, y de repente veo hoy a menos de un mes de los 27. 

Con mis afectos irresueltos, con mi manera de aprender, con la manera en la que me pienso, sería una grata sorpresa encontrar un día que pensarme así nunca ha sido sólo un accidente, que no fueron tantas las determinaciones forzosas y que tal vez desde una perspectiva diferente estas preguntas y estos cuadrados eran sensatos, o tal vez inevitables. Pero a veces me incomoda tanto, que me pregunto si no fue esa espera fatal la que me encerró en un infinito ciclo de blancos y negros, la que me hizo preguntarme desde siempre cuándo sería yo y sería todo diferente. Si no es la misma que al tiempo es tentación por la pregunta de si existe, en un mundo paralelo, una mejor versión de mí misma que ha visto, que ha comprendido algo más y afirmar algo que yo no. 

Escribir o no escribir. Encontrar eso a qué "dedicarle la vida" tendría que contener algo de espíritu y entrañas. Para lo contrario tengo otras opciones que le pertenecen a esa otra vida intacta, a ver si potencialmente hay algo ahí. Pero me pregunto si todas esas elecciones siempre tienen que ver con lo que sigue sin resolución. Yo quisiera saltarme el paso, no insistir en esos afectos, en esas luchas, no convertir toda la vida en un objeto de una vida anterior, pero sé que en lo que se insiste hay entrañas y se necesitan y sin resolver siempre se insiste en el mismo lugar, desde donde sea. Así que, ¿cómo darle la vuelta? 

Sólo sé que escribiendo conozco mejor lo que pienso de las cosas. Con dificultad o no y para bien, para mal.  

Thursday, September 19, 2013


Love After Love

The time will come
 when, with elation 
 you will greet yourself arriving
 at your own door, in your own mirror 
 and each will smile at the other's welcome, 

 and say, sit here. Eat. 
 You will love again the stranger who was your self.
Give wine. Give bread. Give back your heart
 to itself, to the stranger who has loved you

 all your life, whom you ignored for another,
 who knows you by heart.
 Take down the love letters from the bookshelf, 

 the photographs, the desperate notes,
 peel your own image from the mirror.
 Sit. Feast on your life. 

 Derek Walcott


I always pictured some cacti under the name of "Painted colors from a cowboy cliché". I've got them on my mind and camera already. Soon drawings on paper. 
Goodbye for a while, my sweet reminder. 
19/09/13



Friday, September 13, 2013























Tuesday, July 02, 2013




"- How is it going? 
 - It's going, man. Keeping it real, taking it easy, fighting the fallacy of misplaced concreteness"


Hay días en los que la sensación de esos años me inunda. Lo tengo prohibido. Pero más adentro me prohibo prohibírmelo. Me rehuso a olvidarlo. Me rehuso a pensar que esa emoción, esa mirada, esa encarnación de otra sea inalcanzable por ser irrepetible. Le comentaba que a veces para despojar a los recuerdos de toda sensación, para que no se fuera perdiendo con el paso de los días tenuemente todo, me acostaba en mi cama tardes enteras a recordar intensamente. Quería volver a vivirlo todo y agotarlo, para no perderlo sin darme cuenta. Funcionó en algun momento. Pero con este vacío no quiero agotar lo que queda porque ya no queda nada a qué volver, y esa sensación de que no queda nada a lo qué regresar fue lo que me reveló que el afuera siempre fue más grande y que la contemplación sería abiertamente una invención de algo que extraño encarnado, real. Ahora todavía recuerdo. Bajábamos de los Andes tarde en la noche, todos juntos, los que ahora saben qué hacer y lo hacen, esos mismos con los que ya no tengo nada de qué hablar. Bajábamos caminando. Se veía Bogotá llena de luces como siempre, pero era toda nueva. Todo era promesa, todo iba a ser tan diferente, pero luego empezó otra vida. Esta: una que dice: elegí el delirio equivocado. 

Pero tengo prohibido hablar así. 
Tengo prohibido anhelar.

comtruise.84'dreamin'

Sunday, June 30, 2013


"If you are still ambivalent or doubtful it could be that you're just denying the information that you don't wanna get through, but either way, if you have doubt, and its safe to do so, then have more conversations, there's nothing like experiencing the empiricism of the present to free you from the illusions of the past. Evidence trumps everything, so if you're short on conclusions you can always get more evidence by having challenging conversations with people. And see how they react."

Sunday, June 16, 2013

"Creíamos ser maduros cuando lo único que hacíamos era estar a salvo. Pensábamos que éramos responsables pero solo éramos cobardes. Lo que llamamos realismo resultó ser una manera de evitar las cosas en lugar de afrontarlas. El tiempo...que nos den tiempo suficiente y nuestras decisiones más sólidas parecerán temblorosas, nuestras certezas fantasiosas." 

 El sentido de un final, Julian Barnes

Saturday, June 01, 2013

Sobre todo, las luces y la luz. Las casas y las personas inventadas, mirando el mar. Oyendo el mar. Oliendo el mar. El azul pálido, parecido al color del cielo a la salida de Santiago en el verano, ese lugar de montañas amarillas y desérticas como Zabriskie Point al lado de la piscina y a la vista de varias casas grandes y nuevas todavía sin habitar. Lo que ven sus ventanas. También claras como el color del cielo y las montañas de la carretera arenosa en las tardes en las que volvíamos de la ciudad a Manzanillo del mar. Especialmente ese día en el que paramos en la estación de gasolina con mi mamá y compramos frutas para la noche. 

Thursday, May 30, 2013


mariela paz izurieta
3x5, postcards, menus, flower maps, travel brochures and cowboy cliches


I used to sing this song exhaustively. It's funny how sometimes songs behave just like scents with a history and just for a minute of exposure everything feels exactly the way it used to. Songs are like empty jelly jars that still carry the scent of sugary fruit long gone. Or maybe it's the other way around. In any case, this song feels much like a clean mango jelly jar, already washed out, still containing the sweet scent of fresh watery sugared fiber and imagined remembrance. This jetlag brings me back to my own private idea of what California would feel like during the summer, while laying on the floor of my friend's bedroom in a sunny June afternoon, sunshine warming us up, staring at the sky from her window, going through her postcards collection again and again and again, listening to her stories, singing 3x5 and Aqueous Transmission. 

There were clouds that looked like mountains in the sky, but there were also mountains that looked like hot deserts full of cacti and cowboys, very near her house (and mine). This song had to be played in every single one of my San Diego journeys. Imaginary journeys were my thing. I once drew the map of what I proclaimed to be the territories of a foreign country that I had discovered one night staring at the city through my window. That smog had to be something better than that, and I convinced myself, with all my might, that this was a new land. 

I pride myself on having learned everything I know about windsurfing and feeling passionate about waves and balance and strength and the wind, when writing for my fictional travel brochures in my mom's typewriter during the holidays. I still feel like a professional windsurfer when I find myself glancing at professional windsurfers at the beach. I also used to read an old Red Lobster's kids' menu over and over and over only because it made me feel as if I had just gotten seafood. I had saved it because it had a map of an imaginary yellow beach and some 3D cardboard glasses that revealed treasures and mysteries, and of course, the lobster's hidden location. It felt like salty seasoned water and hidden sand underneath my wet swimsuit, which would obviously be underneath my summer clothes which I had possibly just put on to go and have lunch at a restaurant. Like a space I didn't want to modify, that one in particular was left untouched. Fiction can be so full of hope.  

In the same way, this song always made me feel like someone had actually recorded what happened for me while picturing landscapes (or so I decided). It's the spirit of those magic cardboard wands we drew as kids and used to spell casts with. It's time to remember, that like fictional brochures and souvenirs, this place can contain jelly scents and songs and imaginary places where simple things can turn better. In the hope that feeling this fictional Californian summer while listening to this song could mean that I still keep in my jelly jar the skills of a professional fictional windsurfer, maybe, just maybe, that flowered picture can also mean: Here's a map of my steps, blossoming. 



3x5 
I'm writing you to catch you up on places I've been,
And you have this letter you probably got excited, 
but there's nothing else inside it 
didn't have a camera by my side this time
hoping I would see the world through both my eyes 
maybe I will tell you all about it when 
I'm in the mood to lose my way with words 
Today skies are painted colors of a cowboy cliche' 
And it's strange how clouds that look like mountains
in the sky are next to mountains anyway 
Didn't have a camera by my side this time 
Hoping I would see the world through both my eyes 
Maybe I will tell you all about it when 
I'm in the mood to lose my way 
but let me say 
You should have seen that sunrise 
with your own eyes, it brought me back to life 
You'll be with me next time I go outside 
No more 3x5's I guess you had to be there 
I guess you had to be with me 
Today I finally overcame tryin' to fit 
the world inside a picture frame 
Maybe I will tell you all about it when 
I'm in the mood to lose my way 
but let me say 
You should have seen that sunrise 
with your own eyes, it brought me back to life 
You'll be with me next time I go outside 
No more 3x5's, just no more 3x5's

Wednesday, May 22, 2013























Todos los perros van al cielo

























































Thursday, April 25, 2013

Hoy me contaron que un día no llegaste a dormir a la casa. De ese día no me acuerdo. Me dijeron que te había esperado llorando y que habías respondido con evasión y agresividad. Te odié y me gustó.  Pensé que era un alivio volver a sentir eso que el deber moral me ha quitado como rastros de historia. "Todo es su culpa." También me contaron cómo, cuando volvías después de perder el conocimiento, mirabas fijamente a los ojos y declarabas con gratitud el amor, el alivio de haber sido cuidado por alguien, confesabas el miedo de perdernos.  Luego  mientras tendía mi cama me reí. Entendí que por dentro tú también amabas. Vi que también, a ti como a mí, te preexistieron cosas que nunca pediste. Hoy de nuevo, por la tarde, te volví a perdonar.  
"Nuestros genes apenas están empezando a nacer." 
 Liberación de los referentes, ahora.

Wednesday, April 24, 2013

Y entonces escribir. Acatar la fuerza dramática que puede ser narrada en la muerte, en lo inevitable, en que mi papá pareciera que hubiera vivido un destino trágico, como el de los griegos. Como si él hubiera querido luchar y su tragedia hubiera sido no alcanzar, no poder (o tal vez no quiso, no pudo).  Pero ese hilo narrativo no existe. Tendría que construirse con la intensidad de la poesía pero, ¿podría escribirse  sin, en el proceso, quitarnos la voz para siempre?
Todavía. No acabamos de comprender jamás. 
Él se quería suicidar, y pensaba que era un derecho de todos. Así de hermoso era él, así de inteligente, paradójicamente atractivo y repelente.

 ¿Cómo escribir el dolor, aceptándolo, nombrándolo? Saber sacar a la luz con tranquilidad, escribir a otros sin derrotarnos,  a pesar de sanarnos un poco en el proceso, midiendo nuestro sentido trágico de la existencia, tomando las riendas y nombrar eso casi absolutamente insoportable, sin pedir ayuda, sin hablar de más, sin caer en la fácil alternativa de acabarnos a nosotros mismos con un garrote: ser con palabras secas y precisas, humanos. 

El silencio es una condena. Quiero saber qué significan todas las palabras.

Wednesday, March 27, 2013

I suffer from such a classic comprehension of life's twists and turns, as if etched in stone, it's where both submission and power advantages are defeated. 

Tuesday, March 26, 2013


Mi miedo es que un día, con esta necesidad de seguir viviendo, empiece yo una vida diferente para poder vivir con la que no fue, y mientras tanto, mientras esa llega, o vuelve, esta se termine, me la acabe, y vea entonces que al final era la misma, sólo una, la que se quedó iniciada y sin poder.

Wednesday, March 20, 2013

"The term 'dumb' has a double meaning of speechless and stupid. Aphasia patients may suffer greatly from being regarded as stupid and dumb in both senses of the word." (Oliver Sacks)

 Que la afasia exista me afana. Me hace pensar que no importa cómo lo haga, debería escribir más. Ya mismo.

Thursday, February 28, 2013



Lo vi mil veces. Lo había olvidado. Es el mismo niño y es él, su nariz gigante, naranja. Son las escaleras y su papá que lo ve correr. Soy yo micro que está guardada en una serie de trazos y sonidos y movimientos y combinaciones de trazos y sonidos y movimientos y son todas él, su amigo, y yo. Juntos.  Lo vi mil veces. En la cama de mis papás, con las cortinas cerradas, con la cobija gigante de las hojas de otoño verdes y amarillas oscuras. Por las noches dormía con volar, y con tener un amigo como él. Siempre que lo veía  lloraba. Era hermoso y conmovedor y era como yo. Feliz pero triste. Hoy también quiero. Había olvidado todos los objetos y personas que me rodeaban en ese entonces y que hoy son ya tan diferentes. O ausentes. Sigue siendo mío, aún si no sé su paradero exacto, o cómo llegar. Es mi memoria y es mi tamaño. También lloraba porque su amigo se derretía. Su amigo, él, se derretía, se olvidaba y se iba también.

Saturday, February 23, 2013


pull the blinds all the black dreams i've had well they don't mean much now when I rise at noon I'm missing someone I don't know and I don't want to be alone and this house is now a grave I've been sleeping here for days I'm too hidden to awake so I disappear always call someone up just having a dream we can talk about anything, I don't care getting out of the house for an hour or two but it's missing something I can't explain and this house is now a grave I've been sleeping here for days  I'm too hidden to awake so I disappear always  

Saturday, February 09, 2013

DF

Las fotos que me gusta tomar tienen de gracia que pueden ser en cualquier lugar. Dan prioridad a las similitudes que se encuentran entre un lugar y todos los demás lugares del mundo. Aquí en el DF y aquí en Punta del Este y aquí en Playa del Carmen y aquí en Santiago y aquí en Buenos Aires son y aquí en Bogotá no son el mismo lugar pero podrían serlo. No son la torre insigne de cada lugar. 

Dice Paul Auster en Ciudad de cristal:  “El movimiento era lo esencial, el acto de poner un pie delante de otro y permitirse seguir el rumbo de su propio cuerpo. Mientras vagaba sin propósito, todos los lugares se volvían iguales y daba igual dónde estuviese.” 

Tal vez esas imágenes, contrario a lo que he pensado siempre, van de la mano del movimiento, de quien camina. Son anónimas y tal vez lo anónimo es anónimo porque siempre se mueve. Diferente a lo que parece, puede ser que en su quietud, son anónimas no sólo porque nadie las conozca, porque quizás si se supiera daría lo mismo, sino por privilegiar el sin propósito, sin rumbo. Sinónimo de moverse, cambiar, ser otra cosa y encontrarse de nuevo con el mundo.




Monday, January 07, 2013

Hay una diferencia entre no tenerle miedo a la muerte y querer morirse. Tal vez una muy grande. Tal vez la fuerza reside en no temerle y querer vivir. Y tal vez los que se quieren morir aún no han dejado de temerle en algo. Odian algo de la vida. Tal vez buscan redención. Tal vez no. Saben que la muerte es la inexistencia. Eso siempre fue lo que me gustó de él: no tenía miedo de morir. Ahora entiendo que lo que odiaba yo era su deseo de morir y que en el medio a la vez me parecieran tan valientes aquellos que lo llevaban a cabo, igual que hoy. 

Ojalá yo fuera tan especial como Maria de las Estrellas (o probablemente lo que era tan sólo la idea de ella), que a los siete comprendía lo que apenas comprendo ahora o Susan Sontag, que a mi edad ya sabía todo lo que aún no sé y quizás no sepa nunca. En todo caso, ¿cuál será la diferencia fundamental? 

La vida no es así.
La vida resplandece 
hasta que se va. 
 María de las Estrellas
O alguien más bajo su nombre. 

Tuesday, January 01, 2013


Otra cosa: el día del restaurante hindú volví a escribir sin pudor. Una dignidad nueva y vieja y refundida. Sin lectores imaginarios, sin buscar la salvación en la idea del mutuo entendimiento. La cena se valía anticipada al acontecimiento de la tranquilidad en la ignorancia mutua. Se hablaba de nada y de todo. La velada plantaba lo que sería la fuerza de un texto sin temor que venía esperando tanto tiempo. Se llama ¿Y qué?. Es la confianza que nace cuando se tiene la certeza de que siempre existe un margen de error. Sólo así vale buscar, afirmar e indagar sin miedo de tantas contradicciones e hipótesis sin comprobar. Reivindicar la duda en confianza es apropiarse de la hoja blanca y es a su vez recuperar con quién debatir, y se siente como un gran backup que de nuevo da cuerpo a las ideas, que aprieta la tierra y se abre al aire y toma fuerza.