Friday, October 24, 2008

Don't try to save me standing from your prejudice

Die Hamletmaschine dice:

no no, que nadie salve a nadie, cada quien sus buceos
fuimos servilletas dice:
absolutely
fuimos servilletas dice:
without that particular silenced prejudice about what's to be saved but respectfuly untouched, again, silently
fuimos servilletas dice:
el arrogante respeto
Die Hamletmaschine dice:
esos son modos de generar distancias... muy densas
fuimos servilletas dice:
cuáles?
Die Hamletmaschine dice:
los respetos y las ganas de redimir
es como... quitarle humanidad a las personas
Die Hamletmaschine dice:
o no tenemos derecho a ser apostatas caídos everyday??
fuimos servilletas dice:
sí es. es. pero en últimas también es humano eso no?
fuimos servilletas dice:
sí tenemos.
sólo que también me parece tricky esa postura de distancia con las caídas
fuimos servilletas dice:
hay una en particular que parece más una proyección
como decir: "no te salves, no te salves" [paradójico o contradictorio, no sé]
Die Hamletmaschine dice:
bueno, decía nietzsche que el prejuicio es el estilo
Die Hamletmaschine dice:
son como tribulaciones de joven Törless

Friday, October 17, 2008



El espacio como rumor de limites


"...constante totalidad del espacio irrenovable e inensanchable, sostenida por el equilibrio de la belleza que actúa en él; y esta totalidad cerrada en sí del espacio, se revela en cada una de las figuras, en cada cosa, en cada obra del hombre, símbolo en cada una de su propia espacialidad, como su límite mas interno, donde cada escencia se anula a sí misma, el símbolo que anula al espacio, la belleza que anula al espacio, anulando el espacio por la unidad, que establece entre el límite más interno y el más externo, por lo cerrado en sí mismo de lo infinitamente limitado, la infinidad limitada, la tristeza del hombre; así se revela la belleza, como un acontecer del límite, y el límite, el exterior como el interior, ya del más lejano horizonte, ya que el de un solo punto, está tendido entre lo infinito y lo finito."



Hermann Broch La muerte de Virgilio

Wednesday, October 15, 2008


Impuntuales Las horas


Y de nuevo, la tipografía de los espacios, el espacio y los contenedores.

Contenidas, aún siendo derramadas por la permisiva ausencia del ausente

al saberse tardías, peor, vertiginosas autistas sin testigos



¿Es acaso todo una paradoja?


Las flores, el desencanto, la muerte, los gestos, no sólo estratégicos de uno y otro y otro personaje, que logran coincidir en complejos similares, sino que repentinamente parecen desatarlo todo siendo la nada, la misma nada que los vacía en cuartos de hotel o en paseos temerariamente básicos, simples, sencillos; poco temerarios, en realidad; y a la vez, caminándose hacia el todo, hacia la catarsis, hacia la lluvia de unos gritos que ya no tienen relevancia sobre los desencuentros silenciados con respecto a un otro. A cualquiera. Casi.


Entre ingenuidades, genialidades, juicios y silencios, se encuentran encerrados sus abandonos, sus imposibilidades y entonces, las similitudes, separadas por las distancias tan irrevocables a sus cuerpos en desencuentros que dicen: Qué poco amor hay en el mundo; y me convierten en el único observador atento, que lo sabe todo y no puede decir nada, que también quisiera gritarles y atarlos tanto como la historia logra coserlos pero esta vez sin dolor. Pero es inevitable lo inevitable y luego tres, porque sólo en la inevitabilidad se hace posible la comprensión, porque es la inevitabilidad la que inevitable me asocia, y sólo así la posibilidad de darse al drama los múltiples, sin ningún tipo de condescendencia.



Friday, October 10, 2008


Volví a abrir The Bell Jar. Estaba marcado por la fotografía impresa de esta imagen de verde vapor. Y justo lo retomé en una escena perturbadora que tal vez no recordaba lo suficientemente bien. Sólo mi bruised sensibility... me pregunto si la imagen había sido tan impactante como para dejarme en autismo. Pero he aquí. Rescatable, rockability-y-prometéicamente embraceable.


"Later Buddy told me the woman was on a drug that would make her forget she'd had any pain and that when she swore and groaned she really didn't know what she was doing because she was in a kind of twilight sleep.

I thought it sounded just like the sort of drug a man would invent. Here was a woman in terrible pain, obviously feeling every bit of it or she wouldn't groan like that, and she would go straight home and start another baby, because the drug would make her forget how bad the pain had been, when all the time, in some secret part of her, that long blind, doorless and windowless corridor of pain was waiting to open up and shut her in again."


The Bell Jar, Sylvia Plath

New York 020908 9:04 am


I've decided to visit you every once and then, and pick the most favoritable and day-suitable sky for me, I guess until I favorite them all. I know it sounds funny, but I find it beautiful. That set has reminded me of a purpose I suited myself with that was born on a very beautiful non-professional-photography-like afternoon, in which I decided to search for the same sky, day after day, since October/2000 so that it could be prooved, at least by my experience, that there are no two days alike, and there has not, effectively, been any other sky like the one I saw that day. I know how memory can be tricky, but I've done my best to keep the image accurately clean.

Best regards


*








Siempre hay más.





*






Wednesday, October 08, 2008

******************************************************************************************










Se sujeta a ecuaciones cuánticas de poesía infinitesimal y en un error casi fatal, la burbuja despliega sus hélices hacia la corteza, los hilos de contención se enmarañan y antes que una implosión de partículas radioactivas se trague la galaxia, oprime reset.









lam: Feel so free. Ivy