Thursday, April 25, 2013
Hoy me contaron que un día no llegaste a dormir a la casa. De ese día no me acuerdo. Me dijeron que te había esperado llorando y que habías respondido con evasión y agresividad. Te odié y me gustó. Pensé que era un alivio volver a sentir eso que el deber moral me ha quitado como rastros de historia. "Todo es su culpa." También me contaron cómo, cuando volvías después de perder el conocimiento, mirabas fijamente a los ojos y declarabas con gratitud el amor, el alivio de haber sido cuidado por alguien, confesabas el miedo de perdernos. Luego mientras tendía mi cama me reí. Entendí que por dentro tú también amabas. Vi que también, a ti como a mí, te preexistieron cosas que nunca pediste. Hoy de nuevo, por la tarde, te volví a perdonar.
Wednesday, April 24, 2013
Y entonces escribir. Acatar la fuerza dramática que puede ser narrada en la muerte, en lo inevitable, en que mi papá pareciera que hubiera vivido un destino trágico, como el de los griegos. Como si él hubiera querido luchar y su tragedia hubiera sido no alcanzar, no poder (o tal vez no quiso, no pudo). Pero ese hilo narrativo no existe. Tendría que construirse con la intensidad de la poesía pero, ¿podría escribirse sin, en el proceso, quitarnos la voz para siempre?
¿Cómo escribir el dolor, aceptándolo, nombrándolo? Saber sacar a la luz con tranquilidad, escribir a otros sin derrotarnos, a pesar de sanarnos un poco en el proceso, midiendo nuestro sentido trágico de la existencia, tomando las riendas y nombrar eso casi absolutamente insoportable, sin pedir ayuda, sin hablar de más, sin caer en la fácil alternativa de acabarnos a nosotros mismos con un garrote: ser con palabras secas y precisas, humanos.
El silencio es una condena. Quiero saber qué significan todas las palabras.
El silencio es una condena. Quiero saber qué significan todas las palabras.
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