"Quantas vezes a memória
Para fingir que inda é gente,
Nos conta uma grande história
Em que ninguém está presente."
"Tive uma flor para dar
A quem nao ousei dizer
Que lhe queria falar,
E a flor teve que morrer."
Passoa
Impuntuales Las horas
Y de nuevo, la tipografía de los espacios, el espacio y los contenedores.
Contenidas, aún siendo derramadas por la permisiva ausencia del ausente
al saberse tardías, peor, vertiginosas autistas sin testigos
¿Es acaso todo una paradoja?
Las flores, el desencanto, la muerte, los gestos, no sólo estratégicos de uno y otro y otro personaje, que logran coincidir en complejos similares, sino que repentinamente parecen desatarlo todo siendo la nada, la misma nada que los vacía en cuartos de hotel o en paseos temerariamente básicos, simples, sencillos; poco temerarios, en realidad; y a la vez, caminándose hacia el todo, hacia la catarsis, hacia la lluvia de unos gritos que ya no tienen relevancia sobre los desencuentros silenciados con respecto a un otro. A cualquiera. Casi.
Entre ingenuidades, genialidades, juicios y silencios, se encuentran encerrados sus abandonos, sus imposibilidades y entonces, las similitudes, separadas por las distancias tan irrevocables a sus cuerpos en desencuentros que dicen: Qué poco amor hay en el mundo; y me convierten en el único observador atento, que lo sabe todo y no puede decir nada, que también quisiera gritarles y atarlos tanto como la historia logra coserlos pero esta vez sin dolor. Pero es inevitable lo inevitable y luego tres, porque sólo en la inevitabilidad se hace posible la comprensión, porque es la inevitabilidad la que inevitable me asocia, y sólo así la posibilidad de darse al drama los múltiples, sin ningún tipo de condescendencia.
"Later Buddy told me the woman was on a drug that would make her forget she'd had any pain and that when she swore and groaned she really didn't know what she was doing because she was in a kind of twilight sleep. 
New York 020908 9:04 am | |
I've decided to visit you every once and then, and pick the most favoritable and day-suitable sky for me, I guess until I favorite them all. I know it sounds funny, but I find it beautiful. That set has reminded me of a purpose I suited myself with that was born on a very beautiful non-professional-photography-like afternoon, in which I decided to search for the same sky, day after day, since October/2000 so that it could be prooved, at least by my experience, that there are no two days alike, and there has not, effectively, been any other sky like the one I saw that day. I know how memory can be tricky, but I've done my best to keep the image accurately clean. Best regards |
(imagen tomada de Transparent Cities de Michael Wolf) A VER, ACABAR gerundio, ACABAR DE infinitivo y variantes, NO ACABAR DE infinitivo, ACABAR POR infinitivo, ACABAR participio, ACERTAR A infinitivo, NO ACERTAR A infinitivo, ACOSTUMBRAR A infinitivo, AGARRAR Y HACER, ALCANZAR A infinitivo, ANDAR gerundio, ANDAR participio, BASTAR CON infinitivo, CANSARSE DE infinitivo, NO CESAR DE infinitivo, COGER A infinitivo, COGER Y HACER, COMENZAR A infinitivo, COMENZAR gerundio, COMENZAR POR infinitivo, CONSEGUIR o LOGRAR infinitivo, CONTINUAR gerundio, DAR EN infinitivo, DARLE A UNO POR infinitivo, DAR EN LA MANÍA DE infinitivo, DAR participio, DAR POR participio o adjetivo, DARSE POR, DEBER infinitivo, DEBER DE infinitivo, NO DEJAR DE infinitivo, DEJAR DE infinitivo, DEJAR participio, DEJARSE DE infinitivo, DISPONERSE A infinitivo, DISTAR MUCHO DE infinitivo, DAR EN infinitivo, DARLE A UNO POR infinitivo, DAR EN LA MANÍA DE infinitivo, DAR participio, DAR POR participio o adjetivo, DARSE POR, DEBER infinitivo, DEBER DE infinitivo, NO DEJAR DE infinitivo, DEJAR DE infinitivo, DEJAR participio, DEJARSE DE infinitivo, DISPONERSE A infinitivo, DISTAR MUCHO DE infinitivo, ECHARSE A infinitivo, ECHARSE DE VER, ECHARSE gerundio, EMPEÑARSE EN infinitivo, EMPEZAR A infinitivo, EMPEZAR POR infinitivo, ENTRAR A infinitivo, ESTAR gerundio, ESTAR participio, ESTAR AL infinitivo, ESTAR A infinitivo, ESTAR A PUNTO DE infinitivo, ESTAR CANSADO DE infinitivo, NO ESTAR DE MÁS infinitivo, ESTAR EN VÍAS DE infinitivo, ESTAR HARTO DE infinitivo, ESTAR HASTA LA SACIEDAD DE infinitivo, ESTAR HASTIADO DE infinitivo, ESTAR PARA infinitivo, ESTAR POR infinitivo, ESTAR QUE verbo conjugado, ESTAR SIN infinitivo, ESTUVO A PIQUE DE infinitivo, ESTUVO EN UN TRIS DE infinitivo, FALTAR POR infinitivo, GUSTAR DE infinitivo, HABER DE infinitivo, HABER QUE infinitivo, NO HAY MÁS QUE infinitivo, HAY QUE VER LO QUE, NO HACER MÁS QUE infinitivo, HACE MUCHO QUE indicativo, NO HACE MUCHO QUE indicativo, HACE POCO QUE indicativo, HARTARSE A infinitivo, HARTARSE DE infinitivo, HASTIARSE DE infinitivo, HINCHARSE DE infinitivo, INFLARSE A, IR A infinitivo y variantes, IR gerundio, IR participio, IR Y HACER, LANZARSE A infinitivo, LARGARSE A infinitivo, LIARSE A infinitivo, LLEGAR A infinitivo, LLEGAR Y HACER, LLEVAR gerundio, LLEVAR SIN infinitivo, LLEVAR participio, METERSE A infinitivo, PARAR DE infinitivo, PASAR A infinitivo, NO PASAR DE SER, PONERSE A infinitivo, QUEDARSE participio, QUEDAR EN infinitivo, QUEDARSE gerundio, QUEDAR POR infinitivo, QUEDARSE SIN infinitivo, RESOLVERSE A infinitivo, ROMPER A infinitivo, SALIR gerundio, SALIR participio, SEGUIR gerundio, SEGUIR participio, SEGUIR SIN infinitivo, SOLER infinitivo, TARDAR EN infinitivo, TENER POR infinitivo, TENER QUE infinitivo, TENER participio, TENER SIN infinitivo, TERMINAR gerundio, TERMINAR DE infinitivo, NO TERMINAR DE infinitivo, TERMINAR POR infinitivo, TOMAR Y HACER, TORNAR A infinitivo, TRAER participio, VENIR A infinitivo, VENIR DE infinitivo, VENIR EN infinitivo, VENIR gerundio, VENIR participio, VENIR Y HACER, VER DE infinitivo, VERSE participio, VOLVER DE infinitivo, VOLVER gerundio, VOLVER A infinitivo, VOLVÉRSELE TODO infinitivo
de wikipedia
Sí. Ya sabías que hay más que.
Antes de leer ésto.
Pues yo siempre lo supe.
Y es que el mundo es una langosta.
¿Cómo? Como cortes de flujos de la materia. ¿Qué? Así no es. Encuentra tu lengua. Luego, la conciencia. No seas pretensioso. ¿Vas a escribir el cuento de la casa? Aquél en el que todo se sucede en sugerencias del punto, jamás tocándolo. Sí, la casa se debe caer. Al final. Pero antes del final, aprende a hablar primero. O mejor, a hablar diferente que tu papel. O mejor, que tu papel aprenda a hablar. Encuentra tu lengua. Perdón. Quise decir, la lengua es el papel. Puede ser el papel. O el lápiz. En el caso que sea, "Discúlpenme por éstos amaneramientos que me surgen cuando hablo del progreso" se oye decir.
Frente a algún luego de nunca, de los exploradores del abismo
lam: Not a love song . Uh huh her*
Leyendo (me) .
Sobre cuando era escribir: Ah sí- que... así que salía fuerte y pasional: en algo no tan torpe como estas noches en las que prefiero el insomnio. Las letras caminaron pomposas pero medidas. Se buscaron y tejían, en ese entonces, sus ideas bruscas y tal vez ignorantes. Bruscas por ignorantes. Pomposas por gusto. Gustosas por su medición, también. Porque la medición era posible, aún comprensible, aún no tan vaga ni tan ignorante. Aún en la medida de lo que los pasos fueron y habían sido, canclímen de un tanto paso que no invitó a que acertaran las cegueras insensatas. Gracias. Su ignorancia arrebatadora de certezas aún competía con las posibilidades máximas del embrollo, porque su gusto era posible, plausible (vaya si me gusta esa palabra) y era cierto en la medida, claro, de lo posible. Tenían sus grietas y sus rupturas, y la misma probabilidad de imposibilidad, en la medida de lo posible (claro está). Lo posible, bueno, es todo, en términos de ignorancia y de ignorantes. Estas palabras eran ignorantes con gusto, dispuestas a los espacios amplios e indeterminados en términos que eliminaran su carácter e innegable elegancia; pero sobretodo, que invitaran al desazón y la brutalidad. Eran grandes abiertas palabras que invitaban al conocimiento libre y soñador del que pretende entrometerse en los asuntos más cambiantes e indeterminados de todos. Ahora, ¿quién repite lo que acabo de leer? Perfecto. Aquí viene la ola. Tan cambiantes sus formas que repentinamente los intereses comprendieron su inestable función en una vida de formas concretas y necesarias. La cuestión es que su choque con el mundo fue desastroso y maravilloso. Ahora simplemente, no existen. ¿Quién las saca de su abismal inseguridad frente a la cámara? Su choque desastroso. Exacto. Pero es un largo camino. Se ha perdido la literatura. Sus espacios distantes y medianamente abiertos ahora se contentan con agradecerle a la tecnología por registrar lo que hace cuántos meses podían pensar. Para la memoria que no se tiene. Para la memoria que no se recuerda ni a ella misma.
-"Te complicas y te gusta". Qué náusea.- Bah, eso lo hace sólamente quien escoge de las palabras los vicios del lenguaje, no quien los tiene. ¿Y qué? Desafortunadamente el que se agota del abismo prefiere retratar como el movimiento de una guillotina, pah! pah!. Aquí no estamos ante blanco ni negro, sólo ante la claridad y el vicio: los más vistos. Afortunadamente, óigase claramente, la pérdida del lenguaje acierta en no ayudarme a escoger ninguna de mis dos versiones. Quien afirma que las palabras ausentes se hablan para esconderse ignorantes en su propia elocuencia es el mismo que se alborota y retumba con los aciertos, que los busca, que los necesita y no los tiene... ¡pero por qué se asegura en sus cimientos si es que son los aciertos los mismos que yo perdí! y los que no quisiera recuperar sin estar ante el mundo, o en el mundo, o con el mundo (ah, la filosofía...). Claro, a eso le teme. Yo que fui atravesada por entero he quedado muda. Le teme a mi pasividad en el silencio, al desconocido y franco desate del nudo y a mi propio temor. No se puede mirar con tanta distancia y aún retumbar en los "aciertos". Las palabras mudas no son inexistentes. El silencio no implica una ignorancia o un caos. Y sobretodo, el caos no es siempre una forma de indeterminación. Y en fin. El choque con el mundo ha sido inminente, ha desplegado la verdadera ignorancia de las palabras pero dejándolas mudas e insensatas. Torpes, desagradables; básicas y repetibles, sí. Han sido reevaluadas por un cuestionamiento lo suficientemente fuerte como el mundo. El mundo. Sin mundo no puedo ya. ¡Pero sus formas! son complejas, ahora se someten a una ardua re-edición. No obstante, exijo algo por mis palabras perdidas. Por las que sí decían algo, por las que fueron sacrificio de toda la batalla, por las que todo paso pisó fuerte. Por las que toda rasgadura fue rota.
¿Y qué si ahora las razones no son las mismas? Ya no siento igual, ya no pienso igual. Ya no se tejen así. Y bueno, por la estructura no se mueren por nacer. Se mueren por nacer en la razón de la re-estructura.
Y entonces las baldozas blancas: