| Lo quiero. Para algunas estructuras es algo habitual, incluso se hace un lugar común, para las mías, es algo nuevo que no es nuevo, que era de esperarse, que como se diría, un futuro yo ya lo sabía. Para las que viven o vivieron a mi alrededor tanto tiempo es una sonrisa ignorante o tal vez, se me viene a la mente el gesto detestable de alguien imposible. Para mí, es un hoy más y menos específico en algunos campos y en otros. Lo necesito. Imaginarios, diferentes accesos afortunados y desafortunados que me traen hasta aquí, ¿tarde? nunca. Sí, claro, el imagos al que se es fiel pero tan tímido aún (para lo que puede guardar). Este lugar cada vez más se acerca a mí, y quisiera sentirlo más mío, más propio. Lo quiero sin embargo. ¿Por qué el sentimiento al leer y la sensación al tomar un sorbo a la vez, sí, es el de un nostálgico sabor entre mi pecho y mi garganta? Da miedo asociar, salirse, imponerse, modificar, más hacia lo que la yo muda y estática pero dinámica y necesitada entre las primeras estructuras pasadas puede sentir como “acercarse a lo que supuestamente es”. Pero lo que significa, sin las influencias de las sonrisas estúpidas, que sí, quitándole el toque involuntario de trascendentalismo que su influencia impone sobre lo que no sería jamás un lugar común para su ignorancia, es acercarse a lo que verdaderamente se es, sin que importe tanto, sin buscarlo tanto, sin necesitarlo tanto. Cuando se pierde el sentido y el encendido del motor céntrico hijo de la conciencia de la totalidad del astracán sofisticado… Definitivamente fuera ya de las sonrisas y los gestos cerrados de la imposible-a-recordar detestable. Pero lejos de ello, sí, sí, la que no se cataloga, la lo deseo. La lo necesito sin necesitarlo, un sorbo a la vez, pero ah…tan encontrada permanentemente con esta tensión agridulce entre las partes que físicas no lo son. laMusique: My Friend, Groove Armada |
Saturday, March 11, 2006
Decisión.
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2 comments:
Elegante elegante... puro sentimiento en prosa sabrosa. Para leerlo y volverlo a leer, sacándole jugo a cada frase.
Con cariño desde el fin del mundo del fin...
más que esperarse es algo que ya sabes, que ya recuerdas, como esos recuerdos futuros que confirman que la memoria no falla. como esa triste lluvia que aunque se resista, sabe que finalmente va a caer para hacerlo todo otra vez.
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