Thursday, April 09, 2009



Ay. Seguro piensan que todo lo disneylándico es horrible. Yo no.
Igual que las palmaditas en el hombro (sé que es una mala costumbre, sólo confío en el extraño curso de las eventualidades). Es divertido cuando me siguen. Es divertido cuando no.

Es que, ¿acaso existe algo completamente libre de paradoja? Soy buena para creer. Pero mejor para hacer creer. Then again, ¿quién o qué se libra? Ni tú, pobre, desafortunado que ha dado palmaditas. Ni yo, que soy la que personifica a alguien que muy probablemente sea "sólo" yo (para no herir susceptibilidades de quienes siguen creyendo en uno sólo). Tal vez la vida no me libre de dar palmaditas en la espalda, ¿no decía que ya lo hago?

Tal vez eso sea hacer.
Queda la pequeña posibilidad de que lo esté haciendo por el hecho de estar haciéndolo.

Pero la verdad es que yo, desde aquí, digo que eso no me dirige directamente a todo lo que es dar una palmadita en la espalda. Entre el sí y el no, va un chiste. Sé reconocer la condescendencia que podría poseerme cuando lo hago. Está claro, ¿no? En realidad, por ello lo hago. La vida no me librará, y si lo hace, ya no lo hizo, lo estoy haciendo.

Es hermoso.

Si lo disneylándico es horrible por ser disneylándico, entonces las palmaditas en la espalda me hacen fría y ya estoy maldita de condescendencia. Si no, así sea remotamente, bueno, tal vez logre librarme de la ignorancia que procuro alivianar dando palmaditas y buscando en la interacción algo de diversión paradójica. No sé si la actuación sea buena para la salud, pero es divertida.

¿Es eso burlarse? Si así es, sospecho que va dirigido a todos en general y a nadie en particular. Eso es.

*Cada día van mejorando mis muffin tops.

lam: Last Of The English Roses + Pete Doherty

2 Comments:

Anonymous la tía nené said...

:)

9/4/09 12:18  
Blogger anyanka said...

uh oh

10/4/09 12:25  

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