comprensión que da luces y opaca
a) Porque nunca nada funciona del todo, porque siempre tengo miedo de antes o después o de si quizás, porque ya viste cómo es esta señora de los cojines y que recuerda una camisa naranja. De cualquier forma, ya no le tiene tanto miedo, y eso, ahora, es por lo que teme.
b) Entonces veo las tramas en el dibujo y han aparecido con la facilidad desesperada que han buscado durante tanto tiempo: cada línea abriéndose al infinito, dando por alguna razón silente sentido a lo que saca. En fricción con el papel dá alguna versión de la realidad que esta vez logra mayor verosimilitud y se eleva por encima de las formas, o las captura, o las tiene. Plumas frondosas, de mayor y menor espesor, en movimiento. El puño ignora pero comprende. Y a veces al contrario.
c) Ese verde agua, algunas veces mejor como un gris azulado, otras como un azul grisoso y otras mejor como un verde agua otra vez, nacido de la combinación del azul y el café, aparece por fin como posibilidad al tacto, a la mezcla, a la densidad. En un plato de cerámica se mezcla tinta china.
d) Como curiosidad y lección de la crónica más rica, las formas de la sorpresa deben utilizarse a favor y no en contra. Dejar de justificarse nuevamente en las formas y dar al puño la libertad que merece, como premio y como castigo. Tanto para la trama como para las palabras. Pero lo confuso reside en que, lamentablemente, el puño no puede encontrar siempre la comprensión en el experimento. De alguna forma y en alguna medida necesita de una guía en la experiencia porque por lo general es caprichoso y tan sólo se repite a sí mismo. Una y otra y otra vez.
e) El puño que ignora pero comprende podrá ahora verse en la presencia de una grandísima mayúscula que lo sobrecoge cuando encuentra en la imagen todo lo que busca en sus ritmos. Ahora comprende mejor porque ignora diferente. Lo que sabe no importa tanto como lo que ahora ignora y ha dejado de ignorar. En la presencia lo exceden como modelos a los que quiere apuntar porque lo sobrecogen. Las letras (y ahora el amor a ellas más cierto) traen sonrisas y comprensiones inesperadas. Las letras permiten encontrar en esas imágenes, incluyendo esa mirada que se posa sobre este bloque disparejo, un goce estético nunca antes imaginado. Simplemente lleno por el ejercicio y por la antigua ignorancia que aún no se llena de términos para no serlo de nuevo. Observar es ahora, luego del experimento, la guía, el ejercicio y la agresión, para aprender más lleno y ver más que abundante.
f) Some things will stand some things will fall.
Y a veces simplemente el peso parece pesado y la caída se hace ruidosa. El día termina y sólamente en uno como este en donde el amor a las letras parece cierto, posible, fiel, ajeno a cualquier traición, igual que a las cadencias del movimiento de la mano, en donde cada detalle puede ser repasado, perfeccionado, mucho se despierta. Bailado, entonado, encontrado y necesitado, luego visto y expulsado, el término y el trazo perfectos desde luego hacen nacer nuevos mundos y todos los demás reaccionan y despiertan también renovados. Y aparece el peso de lo que existe y de lo que ya no. Y aparece también entonces la cola de un león que nace de un árbol y unas paredes azules, frías de la mañana (que además resultaron ser de ese verde azulado) .
g) Y ahí entonces se siente cómo, poco a poco pero tan rápido como el instante del tajón de una guillotina, se tensan pequeñas bolsitas de agua entre el pecho y el estómago, que se aprietan por un líquido vacío e insensato que aprovecha los suspiros para presionarlas y hacerlas explotar hasta ser expulsado por cada ojo que se tenga.
Y seguro mañana, esto sólo será una solución del pasado. Como dice O. Paz, me será tan ajeno como el poema que es hoy tan especular y es mañana tan sólo una hoja en blanco.
lam: Your spain. The white birch
b) Entonces veo las tramas en el dibujo y han aparecido con la facilidad desesperada que han buscado durante tanto tiempo: cada línea abriéndose al infinito, dando por alguna razón silente sentido a lo que saca. En fricción con el papel dá alguna versión de la realidad que esta vez logra mayor verosimilitud y se eleva por encima de las formas, o las captura, o las tiene. Plumas frondosas, de mayor y menor espesor, en movimiento. El puño ignora pero comprende. Y a veces al contrario.
c) Ese verde agua, algunas veces mejor como un gris azulado, otras como un azul grisoso y otras mejor como un verde agua otra vez, nacido de la combinación del azul y el café, aparece por fin como posibilidad al tacto, a la mezcla, a la densidad. En un plato de cerámica se mezcla tinta china.
d) Como curiosidad y lección de la crónica más rica, las formas de la sorpresa deben utilizarse a favor y no en contra. Dejar de justificarse nuevamente en las formas y dar al puño la libertad que merece, como premio y como castigo. Tanto para la trama como para las palabras. Pero lo confuso reside en que, lamentablemente, el puño no puede encontrar siempre la comprensión en el experimento. De alguna forma y en alguna medida necesita de una guía en la experiencia porque por lo general es caprichoso y tan sólo se repite a sí mismo. Una y otra y otra vez.
e) El puño que ignora pero comprende podrá ahora verse en la presencia de una grandísima mayúscula que lo sobrecoge cuando encuentra en la imagen todo lo que busca en sus ritmos. Ahora comprende mejor porque ignora diferente. Lo que sabe no importa tanto como lo que ahora ignora y ha dejado de ignorar. En la presencia lo exceden como modelos a los que quiere apuntar porque lo sobrecogen. Las letras (y ahora el amor a ellas más cierto) traen sonrisas y comprensiones inesperadas. Las letras permiten encontrar en esas imágenes, incluyendo esa mirada que se posa sobre este bloque disparejo, un goce estético nunca antes imaginado. Simplemente lleno por el ejercicio y por la antigua ignorancia que aún no se llena de términos para no serlo de nuevo. Observar es ahora, luego del experimento, la guía, el ejercicio y la agresión, para aprender más lleno y ver más que abundante.
f) Some things will stand some things will fall.
Y a veces simplemente el peso parece pesado y la caída se hace ruidosa. El día termina y sólamente en uno como este en donde el amor a las letras parece cierto, posible, fiel, ajeno a cualquier traición, igual que a las cadencias del movimiento de la mano, en donde cada detalle puede ser repasado, perfeccionado, mucho se despierta. Bailado, entonado, encontrado y necesitado, luego visto y expulsado, el término y el trazo perfectos desde luego hacen nacer nuevos mundos y todos los demás reaccionan y despiertan también renovados. Y aparece el peso de lo que existe y de lo que ya no. Y aparece también entonces la cola de un león que nace de un árbol y unas paredes azules, frías de la mañana (que además resultaron ser de ese verde azulado) .
g) Y ahí entonces se siente cómo, poco a poco pero tan rápido como el instante del tajón de una guillotina, se tensan pequeñas bolsitas de agua entre el pecho y el estómago, que se aprietan por un líquido vacío e insensato que aprovecha los suspiros para presionarlas y hacerlas explotar hasta ser expulsado por cada ojo que se tenga.
Y seguro mañana, esto sólo será una solución del pasado. Como dice O. Paz, me será tan ajeno como el poema que es hoy tan especular y es mañana tan sólo una hoja en blanco.
lam: Your spain. The white birch

1 comment:
g, es instantáneo
y espontáneo..
a pesar de mi miopía, creo que te ví, pero despues te desvaneciste entre la multitud
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