Monday, June 18, 2007

Sólo literatura


Si lo que quieres es leerme, siempre escribiré. Si lo que quieres no lo sabes, eso ya lo sé. Si lo que quieres es amarme...
Comprensión. ¡Qué palabra! Si a tu juicio tampoco comprendo desde aquí y nada sé, también tendrás que leer entonces que: comprendo desde lejos, desde lejos que te leo, pero de vez en cuando teleoalrevés. y :a .

Y a pesar de todo, si te leyera, te
comprendería. Si te leyera y no te conociera, me gustarías. Que te leo, y me identifico contigo. ¡Qué idioteces las de la vida! Camino sola y re-creo lugares y aún así, como Lucrecia, ¡me acompañas, te comento en silencio y nos llevamos a la perfección! En el idílico camino imposible en el que jamás te adentraste realmente más que en las lecturas que te leo, más que en las palabras que te hablo, más que en las distancias que nos unen. "Quanto amei ou deixei de amar é a mesma saudade em mim" (Passoa )
¿Será posible? Ese es el amor, tal vez. Te robaste mi literatura. O te la has robado, de vez en cuando. Te la robas con el asco que a veces me produce leerte. Pero es porque te conozco, y porque veo los fines del que escribe. Así que bueno, léeme. Léeme hoy al revés para poder leerme al derecho. Toma fuerzas, porque si quieres leerme... Y bueno, el idilio, el idilio está creado para quienes comprendemos que perdimos un amor en el intento de creer que existe, o por lo menos que existe como creeíamos. Que realmente nos comprendemos. El idilio es un lugar de temporalidades inexactas, brumosas, desvanecientes, en donde sólo la risa y la mirada funcionan como telones de mil colores y simplemente, nos comprendemos. ¿Pero qué digo? ¡si ni la palabra idilio te gusta! Y bien, quizás sí existe. En fin. Así que nos leemos al revés... si lo que quieres es leerme, siempre escribiré. Si lo que quieres no lo sabes, eso ya lo sé. Si lo que quieres es amarme...
Comprensión. ¡Qué palabra! Si a tu juicio tampoco comprendo desde aquí y nada sé, también tendrás que leer entonces que...
Que
melees.
Que te escribo.
Que te escribo.
Te re-escribo.
Y
que.
teleo.

Soy el sacrificio de mis palabras. Porque
cuando leo a los demás, noto ser el cuerpo por sobre el cual todo daño pisa fuerte. Y entonces, todas mis letras quisieran curarme, porque me enfrento a la obscenidad de mi propia embriaguez, una tristeza más pura que no ha sido sacrificada por el peso de las letras, letras de las que aún así prefiero ser sacrificio.

La tristeza es clara, mejor; exacta e inexacta;
apenas se vislumbra: como en este mismo instante.



4 comments:

Abadía Vernaza said...

Tal vez esperaba un post de este tipo para dejarte un comentario. Literatura. Sí, sí, entiendo. Ojalá también te entienda. Quién. This is like a candy (maybe stripedskyflakes?) By the way, sobra decir que me encantó.

Roberta said...

Muchas gracias señor,creería que sí me entendiste y me han entendido, uno que otro comentario me ha hecho feliz. Gracias por tu feedback pasaré por ti pronto :)

Roberta said...

nico, por si vuelves por acá, queda en secreto que te respondo: otro comentario que me hace más que feliz, hablar tu idioma, el idioma de cualquiera más que en voces haga coros con la mía, es lo que hace que valga la pena ser el sacrificio vivo de tantas letras.

Las pestañas del sol juegan con las mías:

Pestañas y pestañas que en parpadeos de contacto de puntitas se contactan.

Hamletmaschine said...

"Soy el sacrificio de mis palabras."

Mi gratitud vitalicia por esa frase.