Showing posts with label borroso. Show all posts
Showing posts with label borroso. Show all posts

Saturday, September 20, 2008

Doble pliegue de plicare
Abscisus-a-um, Scíndo
  1. noun silence m;
    in ~ en silence.
  1. transitive verb faire taire.
  2. + Lista de perífrasis verbales del español

Cuando llega no es ausencia, cuando cambia el espacio los capullos no se evitan pues poco hay por hacer. Será más sabio dejarlo así. O será más sabio entre los tontos el actuar como yo lo hice, como permitir el doble antes que la pobreza de carácter, invitar al dolor abiertamente. Y corromper la prevención frente a las vueltas de una ignorancia que sólo duele en la distancia, cuando ya no es. Pervertirla desde siempre. Evitar evitar al descubrir los malos nudos de unos hilos que han movido, manipulado un mundo ya plegado y sin saber. ¿Y qué más da? si siempre lo hacen...

Más valía la valentía de la ausencia. De la pérdida de un tema de cafetería. Pero el hablar del silencio es porque nos hemos permitido las cosas inconfesables. Y poco hay que hacer. Que el viento sea viento. Que el mar sea a su mar.

Y aún así. Soy tan torpe como el tonto que pervierte desde siempre y al que aún le pesa creer que las transparencias de lo indecible hayan sido el propio enredo de un real desafortunado destino para la palabra... Ya decía sobre eso de desaprender, de callar, me dice el viejo. ¡Si hasta las habilidades motoras se ponen en juego...! responde a un mar irreprimible.

Si un día dije ¡al uniforme de piel humana! a esta noche el antifaz de búho,para poder decir la verdad en voz alta, porque la ambivalencia reside en la paradoja del escondite de un valiente y la exaltación honesta del que se sabe hermético.

Entre tantas cosas, porque no es una sola, el dolor de estas palabras, necesitadas de algún intento de precisión por la terrible costumbre de disfrazarse siempre bajo las mismas formas, admito por el paso y el recorrido marcado en cada espacio, sin miedo a la literalidad, que llega en lentas, como en tinta oscura, inabarcables y abrumadoras espasmódicas torceduras de asco sordo, por el dolor, por lo encontrado. Pero no ensuciaré este lugar. Aún con asco, la tinta azul invade, en algo, en prácticas sublimes que ya son propias.

Lejos, lejano Peter, no te conozco y, después de reconocer que el artificioso lenguaje vuelve siempre, aún en la pérdida de sí, aún forzado a nadar en químicos inyectados a manos de otros cuerpos, frente a los que tú y tu conciencia saben, generará rechazo inmediato porque no le es natural a ellos; y que es total, por su soledad y respeto al mío, será mejor preferir visualizar la tinta cuando posible, dejarle decantar su gravedad y, al búho, permitirle confesar lo inconfesable, en latitudes tuyas, de repente tan despreciables, de repente tan inocultas.


"Suena a que el dilema verdadero yace en el peso del silencio. Una plástica envolvente." H.



lam: Take Me Into Your Skin, Trentemøller

Friday, August 22, 2008


*theoldarkroom
Theo da kroom

*
*

* *

Monday, April 14, 2008

Monday, December 17, 2007


sin cuerpo
"Cansado,
sobre todo,
de estar siempre conmigo,
de hallarme cada día,
cuando termina el sueño,
allí, donde me encuentre,
con las mismas narices
y con las mismas piernas;
como si no deseara
esperar la rompiente con un cutis de playa,
ofrecer, al rocío, dos senos de magnolia,
acariciar la tierra con un vientre de oruga,
y vivir, unos meses, adentro de una piedra."
cansancio oliverio girondo

"tus tús y más que tús
tan eco de eco mío "
balaúa . oliverio girondo


Y entonces vivo bajo una piedra pero el cansancio de ofrecer al rocío mis mis y más que mis, tan eco de eco tuyo.



Thursday, November 22, 2007

"Moving, moving since creation.
For ever the winds blow, for ever the waters move,
not for one moment since creation have they been still."

Hoy
Suena a viaje. Suena a irse lejos. Suena mejor, a que no estoy acá. Sabe también. Y hace frío, pero acalora. Acalora el frío. Hace sudar como la fiebre y sólo tensa las fibras.
Sólo a veces algo es acogedor: una cobija bien puesta, una buena comida, que no dé asco, pero que no sólo sepa bien, que no sólo se vea bien, porque he descubierto que eso es bien banal. Interesados por el sabor y las formas, como las comidas que nadie come, son las ideas que nadie piensa, de esas que dan asco. Esas sí sirve comerlas, pero a veces llegan también a dar fiebres y fríos, y esa incólume tensión de fibras. Acá no sirve una comida que dé asco, ya de por sí existe la tensión de fibras (será por haber pensado demasiado). Necesitamos una comida que sea como un tomate cherry caliente, tibio, limpio, caliente, caliente pero que no queme, que sólo esté a la temperatura adecuada. Como un sueño que recuerde la infancia. Una buena comida que recuerde al niño, una que sea por fin ese algo que sólo a veces es acogedor, aún en su ausencia.
Pero suena a viaje.
Suena a irse lejos.
Suena mejor, a que no estoy acá.
Sabe también.
Se toca con los dedos que ya no hay vínculos vigentes. Silencio. Y luego esos contados momentos. Será que ya no soy, que entonces propiamente soy y todo es lo que alcanzó a ser. Y yo misma lo he visto sin verlo: no me reconozco entonces en ningún rostro, ningún sabor, ningún olor. Sólo lo que toco y saboreo en esos momentos breves. Y sólo lo que me rodea cobra sentido cuando noto que lo pierde. Será que ya no poseo nada. Será que ahora ya entonces todo es mío. Así es: todo. Hasta el cansancio me cansé. Y hasta el cansancio se vació. Todo, cuando ya no lo deseo, cuando ya la intención y su objetivo disparejo me atravesó. Soy como la gran aproximación, veo el espacio vacío que nadie ve, y no sé porqué lo veo, porque el cuadro es claro en que el lugar que representa carece de presencias humanas. No hay nadie: sin nadie, es un campo a la tarde. Es un lugar, pero nadie lo ve. Y está en su ocaso. Entonces los árboles se visten de noche y pintan el cielo en negativo, pero también en vacío, con ramas que simulan brazos de algo que se opone a lo que traza, como la dualidad de lo que a la luz se descubre pero en otro lugar oculta, que sustenta al cielo como cristales amarillos pálidos, del color de la nostalgia que no tiene un recuerdo al cual acudir. Nada parece tener contacto con una gota de clorofila. Los charcos, agua en el piso que atestigua el paso de una tormenta y de un viejo, joven en su obrar, lejano al niño extasiado, ahora charco, ajeno a su fin. Los charcos repiten la luz, se acercan al cielo clausurante.
Y sólo puedo pensar que el vértigo es el síntoma del abismo. Que se manifiesta en la involuntad. Que se manifiesta en el silencio. En la cercana depuración ya vacía en su intención porque hecha certeza no conserva, simplemente está sola frente al abismo de lo inconmensurable comprendido.

Saturday, October 13, 2007

Until we felt red

Para mi mejor amiga.

¡Qué frenética se abalanza esta ola!, ¡como si viniera en pos de algo! ¡Con qué estrépito irrumpe entre las grietas de este acantilado laberíntico! Como si algo valioso, de incalculable valor, se escondiese ahí. Y ahora retrocede, un poco más lenta, pero aún espumeante de fuerza; ¿está contrariada? ¿Ha encontrado lo que buscaba? ¿Finge estar contrariada? Pero ya se acerca otra ola, aún más omniosa y frenética que la anterior, y también su alma parece henchida de secretos y ansiosa de tesoros. Así la vida de las olas, ¡así la vida de quienes tenemos voluntad!...
F. Nietzsche, La gaya ciencia


A veces creo que me siento en frente de lo que me produce vértigo creyendo que no tengo voluntad. A veces creo que me siento en frente de lo que me produce vértigo sólo por sentir el desmayo, el mareo, la descompostura. A veces creo que me siento en frente de lo que me produce vértigo para sentir el desmayo, el mareo, la descompostura y así, poder tener algo más fuerte para cerrar los ojos. A veces creo que me siento en frente de lo que me produce vértigo para cerrar los ojos y sentir la velocidad, el arrebato, porque el vértigo mismo es un placer doloroso. A veces creo que me siento en frente de lo que me produce vértigo porque con las mismas consecuencias, en el mismo extraño placer, puede aparecer el ímpetu que genera la voluntad, porque sentir el vértigo con placer apacigua los temores y puede dar la fuerza. A veces creo que me siento en frente de lo que me produce vértigo para sentirlo, dejarme abrumar por su vapor hasta aturdirme, y así, asomarme, tener una voluntad momentánea y luego poder creer, con algunos fundamentos, que esa no cuenta, que no la tengo por haber sido una voluntad tan corta, tan imaginaria y esporádica. Se vuelca sobre sí misma porque su movimiento vertiginoso de cambio sólo trae vértigo y no cambia. Sin embargo creo que en esas circunstancias aún existe algo que no cuenta con las condiciones de ser modificado y por eso el vértigo es un placer. A veces es así, y a veces simplemente se llama cobardía. -Todo esto, aunque no sea una cadena de causas y efectos pre-existente a esta narración, la gana poco a poco desde el castigo y el peso que queda de la cobardía, o el "fracaso" propios del estatismo posterior al "desengaño" o a la ausencia de voluntad-.

Sin embargo, repito y continúo. (O continúo y repito): A veces, más bien creo que me siento en frente de lo que me produce vértigo para cerrar los ojos y sentir la velocidad, el arrebato y tener el ímpetu, por un momento sentir placer, y finalmente, sentir las náuseas que con tanta violencia puedan modificar las condiciones de lo que aún aprieta para dar un paso, por fin. O si se quiere, sentir las náuseas, violentarse, modificar y sentir placer en la caída. De cualquier manera, creo, no siempre se tiene voluntad a menos que se la nombre y los juegos del lenguaje no nos encaminen en un destino circular y repetitivo. Hoy siento que no tengo la voluntad que tanto esperaba, pero el vértigo ha cesado y se ha convertido en suelo, sin tener ninguno, de ninguna clase. Y entonces, comprendo que el vértigo no llega en forma de lo que se teme; que tengo toda la voluntad que tengo, y consecuentemente, no puedo apretarme a la náusea y la bruma y tampoco al placer o al ímpetu, porque el vértigo ha llegado y con él, la ausencia de su presencia atemorizante, su inexistente suelo que obliga su tránsito. Ya no se le puede mirar desde la orilla porque su llegada trae, de alguna manera, algo de una voluntad inesperada, la única que se necesita para tomar el tronco por sus raíces, la tacita, y navegar. Admito, sin embargo, que aún no lo hago del todo. Todavía tengo miedo, pero su tenue y dura (no logro confundirlas) aparición y la de mi única voluntad, me permite saber que lo que iba a llegar ya está aquí, para intentar llegar a-ser-a-llegar, y finalmente, por alguna vez, de tantas, y hoy, dibujar el vacío a los vacíos, cuando para zambullirme en las profundidades y las superficies, las olas exigen movimiento.


lam: until we felt red. kaki king

Sunday, September 09, 2007


Mi nombre, mi verdadero nombre.
My "New Romanticism". I feel light, blue light, I walk the streets and walking flashlights. And some lost love.
Esta noche, sólo esta noche. Dedicada a Nancy Sinatra y Lee Hazleewood bajo ese romanticismo polaroidesco de las fotografías (que son el dolor y el amor) entregándole algo a Phaedra, tal vez tomando algo de ella o simplemente siendo ella, (gracias, somos una de vez en cuando-tantas-veces): alguien comprendió, escuchó más que yo y rápidamente apareció en mis manos una "faixa" similar a Cocteau. No sé cómo me entiende, no sé cómo supo lo que quería, lo que necesitaba; yo no conozco el nombre que reciben las melodías que en su forma de hilos hacen parte del tejido completo, verde (¡le digo verde!). Y tal vez si lo conociera sabría porqué existen en esas formas y que mi relación es cierta, que no es difícil darme lo que busco. Pero la certeza no es siempre sensualidad y es en su última verdad nunca cierta, y entonces es inútil para el efecto del hallazgo... Nuevamente, no sé cómo me comprende, realmente ni yo puedo hacerlo, la voz de Elizabeth Fraser es el color de las fotografías y es al mismo tiempo el Black Mambo de la Madrugada y una Funeral Party de The Cure. Me superan los ojos que ven lo que los míos quieren encontrar. Será por su extrañeza, será por su inexistencia, será por su presencia sólo en la ausencia. En últimas será porque está todavía en mi cabeza. Pero si así fuera, me entendería y yo no me entiendo y así creo que lo ausente es presencia y da retorno a mi mente. Parece una habitación abierta que comparte y reconoce conmigo quien me comprende y antes que yo se adelanta sin habitarla. Pero la habita desde que la reconoce, quizás. Y es entonces la que yo habito sin conocer. Podrá ser.
Continúo. Efectivamente la similitud se debía a que Elizabeth cantaba la "faixa" que era de This Mortal Coil, dolorosa, como siempre. Y allí me desbordo. Soy sólo música. Soy sólo ella. Soy sólo, sólo yo, el blanco. Todas, todas yo.
Y entonces surge...
And maybe tell you about Phaedra dice:
Tu> sensible yo> amor a ti> tiempo.... mucho tiempo> vida cambia> rastros> etc., etc., etc.///
Yo> musica> sensible yo> música música música música música///
Cocteau Twins> pop triste amoroso y no amoroso =
Conclusión>>> Cocteau (triste pop dreamudo de rosados y verdes) + yo (verdes y rosados) (y tristeza)= amor profundo a Cocteau Twins como para que algunas veces oírlos se haga insoportable.

Pero esto que pasa... me supera tanto como la relación erótica que mantienen en silencio a la ignorancia de su audiencia todos los elementos, la música, la literatura y la fotografía; me desborda, me re-crea. Y aunque está inconcluso el poder y el porqué, sólo hasta esta noche, desde hace tantas noches, los trazos no se diferencian de mí en las palabras, ni en nada. Ni las letras importan. Sólo escucho en ella... a mí.
Twin Peaks This Mortal Coil The Greatest Cat Power The Funeral Party The Cure Strength of Strings This Mortal Coil Some Velvet Morning Nancy Sinatra and Lee Hazlewoo Love, Love, Love The Organ "faixa 1" This Mortal Coil Erase Rewind The Cardigans Black Mambo Madrugada Attack of the Ghost Riders The Raveonettes The Sweets Yeah Yeah Yeahs Anywhere Out of the World Dead Can Dance Monkey Low Jolene Susana and The Magical Orchestra Please be angry Françoiz Breut