Friday, January 18, 2008
Sunday, January 13, 2008
y definidos cuando existo
(o dejo de existir)
Don't let it bring you down
Old man lying by the side of the road
With the lorries rolling by,
Blue moon sinking from the weight of the load
And the building scrape the sky,
Cold wind ripping down the allay at dawn
And the morning paper flies,
Dead man lying by the side of the road
With the daylight in his eyes.
Dont let it bring you down
Its only castles burning,
Find someone who's turning
And you will come around.
Blind man running through the light of the night
With an answer in his hand,
Come on down to the river of sight
And you can really understand,
Red lights flashing through the window in the rain,
Can you hear the sirens moan?
White cane lying in a gutter in the lane,
If youre walking home alone.
Dont let it bring you down
Its only castles burning,
Just find someone who's turning
And you will come around.
Dont let it bring you down
Its only castles burning,
Just find someone who's turning
And you will come around.
algo de sentido en la canción (en los primeros comentarios), adecuado para el erotismo -eso de las muertes- y la sexualidad de la escena de la poderosísima American Beauty en la que aparece.
Saturday, January 05, 2008
Hace poco releí lo escrito hace un tiempo ya, esos diarios tan guardados que en tanto tiempo revelan no haber sido escondidos por pudor frente a otros ojos, sino precisamente porque mis ojos eran los únicos, porque era una carga demasiado poderosa para ser revista. Palabras de ira, rabia, dolor, y miedo, sin miedo. Y luego con miedo, avergonzadas letras. Antes de la poesía fue la vergüenza pura, prosaica; el tener que verme escrita, repetirme y así saberme en ella. Mis letras pasaron por manos del desprecio y fueron insultos para sí mismas, tachones, palabras bajas para quien se nombra estando tan solo… tan pobre. No quería nunca más verme tan pobre. Pero era tan inocente… y aún así me odié.
Ahora releo con algo de distancia, con asombro por tanto odio, por verme rebotada sin piedad en letras con tanto acento. Y hoy soy triste. Otra vez tan triste, con las mismas incomprensiones y soledades que cuando se escribían a sí mismas para no serlo, con o sin amor, engañándose con sus términos de pasatiempo, tan solas. Hoy soy triste, justamente triste, y por eso, más triste que nunca. Cierro mi puerta y pongo una canción eternamente. Enciendo un cigarrillo y descubro la ventana que ocultan las cortinas: eso, amarrarlas con su propio cordón y darle ON al cerrojo de la ventana. Me siento en el marco por primera vez y aspiro el tabaco.
El afuera me ha trastornado y transformado y todavía odio esta tranquilidad de angustia contenida en la que vida no ha cambiado lo suficiente. Si mato, seguro me matarán a mí, pensando que soy yo la única culpable. Pero cuando estalla, cuando no lloro y estalla, lloro, desalentada. Y hoy, en la más profunda de las soledades, en la más cierta y menos común. Pero todavía me da miedo la culpa, el nombrarse prosaicamente y no repudiar y ser inocente. Odio a los inocentes y por eso me conmueven tanto.
lam: out of tune, hooverphonic.
Friday, January 04, 2008
Wednesday, January 02, 2008

late night tales
by
the music that we hear
{ The music that we make we hear or it understates and leads us
The music that we hear is always standing near to feed us
We're all gonna rise above all things that we lack
Good vibrations that we make will come down sit back
The music that we make we hear or it understates and leads us
The music that we hear is always standing near to feed us }
Móvil, el perfume que-verde-lejos provoca todo, a que todo se derrame, es el que de maneras terribles de cerca evita que todo se exponga, que a fin de cuentas es el mismo de su camisa. El viento. Y entonces, todas las prendas combinan y se encantan, y comienza por fin algo imposible de recorrer más que con la siempre presente melancolía,
pero al vapor del perfume.
Monday, December 31, 2007
Vamos con el viento en la cara y el paño en los muslos, la frente cargada y los años al sur. Con él, todo se pone como cuando llueve lento y poco, como cuando se duermen los pies y las manos y se caen astillas ausentes en los labios. Yo veo luces verdes por todas partes. Las luces son especialmente duras. Mis labios recuerdan al viento y la lluvia y ríen. Por ahora, huele a su pegamento que compacta todo lo que se ha roto, por sólo un instante. El mundo se ha abierto, he sido salvada luego de la experiencia. Y no sé exactamente si he caído en la tentación, pero creo mejor, que por fin he logrado apoderarme de su fantasma, he logrado asquear la estúpida esperanza, hasta que los vientos sean prósperos, o no quede nada de ellos.Oh! honey sweet So full of sleep I'm backsliding You fell into our arms You fell into our arms We tried hard but there was nothing we could do Nothing we could do All evidence has been buried All tapes have been erased But your footsteps give you away So you're backtracking Ah ah ah You fell into our arms You fell into our arms We tried hard but there was nothing we could do Nothing we could do You fell into our, ah You fell into a
We're rotten fruit We're damaged goods What the hell, we've got nothing more to lose One gust and we will probably crumble We're backdrifters. Backdrifts, Radiohead.
Monday, December 24, 2007
Detrás de una estampa de lágrima ausente alcanza a observar algo del mundo. La ventana, en su quiebre de perfectos 90°, evita una continuidad en las formas delante de la estampa de lágrima ausente. Entonces, la mirada intenta enfocarse en el detalle metafóricamente más lejano y paradójicamente más cercano al intersticio, el entre, que será paradójico sólo por ser traducido a la materia como pegamento entre un ventanal y otro. Y bueno, por eso es que sólo es útil un fragmento de la metáfora, porque aunque teóricamente más cerca a lo lejos que la estampa, que el fósil, está la goma por estar entre ventana y ventana, su capacidad inyectada de fortaleza de entregarse a la diferencia jamás tuvo la intención de ser simple pegamento, simple mugre.
Reconoce su entre y se ausenta de la reunión de fósiles de lluvia y de mugre estampado en los ventanales, no sabría hace cuánto tiempo en estos vidrios, para ver a lo lejos una sombra maciza, de color granate, como construida por polvo quieto, medianamente uniforme. Fragmentado por líneas más oscuras, el macizo bloque de polvo a lo lejos, en un destello, aparenta los ventanales que seguramente dejarán de ser un espejismo a otras horas de la ciudad y se sienta cómodo sobre algo irreconocible en la distancia.
El obstáculo, el mugre y el espejismo, son la distancia sostenida por el mugroso ventanal, sostenido a su vez por el mugre, sostenido a su vez por la línea de pegamento que incomoda a los más contrarios elogios al crepúsculo. Atravesado por los últimos vestigios de luz en la tarde, se entreteje un encaje de ramas negras que sólo de repente se torna cerúleo al viento y a la luz, cuando poco a poco entre la penumbra tientan a la sombra polvorienta y a todo mugre, finalmente, a desaparecer. Y a la distancia sostenida jamás la podrá ver más que como las imperceptibles variaciones de un tiempo imperturbable...
Monday, December 17, 2007
sobre todo,
de estar siempre conmigo,
de hallarme cada día,
cuando termina el sueño,
allí, donde me encuentre,
con las mismas narices
y con las mismas piernas;
como si no deseara
esperar la rompiente con un cutis de playa,
ofrecer, al rocío, dos senos de magnolia,
acariciar la tierra con un vientre de oruga,
y vivir, unos meses, adentro de una piedra."
tan eco de eco mío "
balaúa . oliverio girondo


